Problemas de marcha
Destacamos la marcha patológica por causas intrínsecas del propio pie, ya que según sea la patología causal así será la anomalía de la marcha. Las causas que cabe destacar son: hallux rigidus, hallux valgus, anquilosis y rigideces subastragalinas y mediotarsianas, pie talo, pie equino, pie plano, pie cavo, etc. La fatiga durante la marcha puede traducir un debilitamiento del estado general, a veces en su inicio, o una patología local como un trastorno estático. Ante una marcha claudicante, sólo un examen completo, radiológico y clínico, permite establecer el origen de la afección. La observación de un desgaste anormal del zapato, su rápida aparición o la molestia que esto entraña, pueden ser signos inquietantes.
Hay que vigilar el desgaste de los zapatos. Incluso en un individuo sano, una suela desgastada, sobre todo en el tacón, equivale a un trastorno en la marcha. Durante la marcha, el choque de talón ocurre en el borde posterior y externo del tacón, por lo que esta parte tiende a desgastarse rápidamente y a provocar un varo de talón que puede ser el responsable de esguinces repetitivos o de calambres en la pantorrilla y que finalmente pueden suponer inestabilidad del tobillo.